Recostado a las cimas, bajo nubes que pasan en vellones, en el decir del poeta de Valverdín Basilio Fernández +, el territorio del municipio se extiende en torno al curso alto del río Torío, en límites de Asturias. Desde el alto paraje de Aguazones, y después de salvar el desnivel del monte mediante cinco cascadas consecutivas, baja el Torío por torrenteras vertiginosas, al encuentro del valle principal.
En su camino recibe la afluencia de cristalinas aguas, desde el reguero de Riosol, en Piedrafita, al río Canseco, la corriente del Valverdín, que viene del Vallico o las aguas de Gete y de Getino. El Valle de la Abadía, ya en su extremo sur, lo encamina hacia las hoces de Vegacervera, cuando el Torío alcanza La Ribera. Suma de aguas, de praderías y boscaje, donde las hayas, los avellanos y abedules son último reducto de su antigua orgía vegetal. La superficie verde se corona en lo alto con la roca caliza, que ancla el territorio a los ejes geodésicos de Braña Caballo, el Huevo de Faro, Bodón o Polvoreda.
Su espacio físico representa un 31,3 % de la Mancomunidad, con sus 154,2 km.2 . Sus diecisiete núcleos habitados son poblados de altura, con una cota mínima de 1.060 metros sobre el nivel del mar, y la máxima de 2.180, que corresponde a Braña Caballo, en los fragores del puerto de Piedrafita. Una pendiente media del 33 % da una idea precisa del carácter arriscado del territorio, aunque los pueblos se abrigan de los cierzos en el fondo de los valles, o recostados junto a la peña. Son todos de una humilde y sobrecogedora belleza, y parecen desgajados de un mismo tronco, como si fuesen réplicas de un solo pueblo, diseminados por las orillas de los regueros, bajo el cobijo de peñascos imponentes, al voltear del camino o asomados al borde de los hayedos.
Cármenes mantiene intacto su territorio desde plena Edad Media, sin modificaciones de ningún tipo. De entonces data su sobrenombre de La Mediana, por formar parte central o media del antiguo Concejo de Arbolio, ahora llamado Los Argüellos. Por el este queda Valdelugueros, o primera Tercia de Arbolio, y en el oeste, Villamanín, que completa el Concejo primitivo, con el nombre genérico de La Tercia.
La historia de este municipio no puede acogerse en el espacio de unas pocas líneas. Es preciso decir, en apresurado resumen, que fue territorio de realengo (propiedad de los reyes), que todos sus habitantes fueron de condición noble y que el territorio recibió de La Corona los amplios privilegios contenidos en el ´Fuero de Arbolio´, desde los albores de la reconquista .
Como un lejano eco de su importancia pasada, traemos aquí la fotografía del bello puente romano de Canseco, que titulamos ´Juego de piedra y agua´ . Formó parte de la calzada que subía hacia Asturias, a través del paso de La Collaona, sobre Canseco, enlazando el Torío con el concejo asturiano de Río Aller, y con el valle vecino de Redilluera, hace casi dos mil años.
Por el flanco sur cruzaba otra Calzada romana transversal, que enlazaba el Curueño con el Bernesga, por una ruta de sobrecogedora belleza : Valdorria > Correcillas > Rodillazo > Felmín > Valporquero > Formigoso (Junto a Villamanín). Esta impresionante y casi desconocida Calzada conserva muchos metros de su maravilloso trazado, como el que puede verse sobre Rodillazo, en la Collada del Marqués.
El municipio actual presenta las dificultades propias de otras comunidades rurales de la montaña cantábrica, en los umbrales del siglo XXI: Un alarmante descenso de población.
Registró su mayor censo demográfico a principios del siglo XX, cuando superó los 2.200 habitantes, lo que supuso una amplia dotación de servicios, escuelas y un florecimiento comercial. Las emigraciones de ida y vuelta de los arrieros y los indianos dotaron a los pueblos de obras públicas, casinos, fuentes, escuelas e iglesias de buena factura, que dieron a la zona una singular prestancia. La guerra civil ocasionó en el territorio una irrecuperable devastación, a lo que se ha unido la despoblación ocurrida en el medio rural y una deficiente red de infraestructuras básicas, que el municipio se esfuerza por superar.
En la actualidad la población ha quedado reducida a 458 habitantes, siendo esta escasa demografía hondo motivo de preocupación, compartido con municipios de similares características. Esta circunstancia dificulta la vida comunitaria, en aspectos tan vitales como la educación (no existe ninguna escuela abierta en todo el municipio) , la red viaria (precaria, y con el acceso a Asturias bloqueado, al no abrirse el paso de Piedrafita) , y de tejido industrial, debido al colapso de la minería y la escasez de inversión en sectores alternativos.
Cármenes está decidido a hacer frente a los retos de tan incierto futuro, apostando por potenciar sus muy variadas posibilidades :
Recuperación de su patrimonio cultural
En esta faceta, el municipio está realizando un trabajo ejemplar :
· Existen dos Asociaciones Culturales (Cármenes y Canseco, de las que la primera mantiene durante todo el año una intensa actividad).
· La Semana Cultural de Cármenes (agosto de cada año ) pasa ya de las veinticinco ediciones, y es la más antigua de la provincia de León.
· Se han publicado cinco libros de recuperación del folklore y las tradiciones autóctonas, bajo el título genérico de Arbolio.
· Durante varios años se publicó la revista Picogallo.
· El Coro ´Flor del viento´ de Cármenes trabaja en la recuperación de rondas, canciones y romances tradicionales, de los que ha realizado ya ocho grabaciones.
· Se ha recuperado el traje de fiesta tradicional de La Mediana.
· Se ha recuperado el escudo y la bandera municipales.
Todas estas actuaciones pertenecen al ámbito de la cultura inmaterial, donde el apoyo de las Instituciones es importante, aunque no imprescindible.
Mejora de las infraestructuras de servicios
El municipio cuenta con las siguientes :
· Casa Ayuntamiento, con Oficinas, Farmacia y Botiquín.
· Consultorio médico.
· Caja de Ahorro.
· Cuartel de la Guardia Civil
· Dos líneas de autobuses :
Empresa Reyero : Cármenes / León, por Matallana.
Alsa - Fernández : Cármenes / León, por Villamanín.
· Una tienda de ultramarinos, varios mesones, restaurantes y bares, de los que se dará cuenta en los capítulos dónde comer y dónde dormir.
Creación de un tejido industrial y comercial
La crisis de la minería del carbón, tradicional fuente de empleo en la comarca, hace precisas otras iniciativas empresariales, para fijar la población joven y asentar su viabilidad económica.
Entre ellas, parecen las más viables las que se basen en un aprovechamiento de las potencialidades de la zona : Los productos cárnicos, los derivados de la leche, las artesanías, la potenciación de cultivos selectivos de calidad, como la lenteja verdina, el ocio en todas sus facetas, y demás áreas donde la iniciativa privada debe ser incentivada por los poderes públicos.
Aprovechamiento integral de sus posibilidades de turismo
Dada la enorme belleza paisajística y ambiental del municipio, no es arriesgado pronosticar que el turismo es una de sus bazas más seguras, en un inmediato futuro.
Existen ya debidamente reconocidos varios puntos de interés geológico, los denominados PIG :
Hoces de Vegacervera.
Los Pontedos.
Hoces de Canseco.
Caldas de Getino....
A ello se unen los puntos de interés biológico, o PIB, como son las Minas prerromanas de La Profunda y La Providencia, en Cármenes y Villanueva, respectivamente.
A esta red de bellezas pueden añadirse varias docenas, de las que reseñamos :
· La Cascada de Villanueva de Pontedo,
· El torreón de Canseco y sus puentes romanos en Las Hoces.
· La zona del Molino del Fraile y la fragua de Cármenes.
· El puente medieval de Getino.
· La Calzada romana, sobre Rodillazo.
· Los Covachos medievales de Canseco.
· Las rutas. ( que se examinan en el apartado correspondiente ).
El aprovechamiento integral de este abanico de posibilidades, que superan en número y calidad a otros destinos turísticos hoy día priorizados, convierten en viable la apuesta por este sector, como dinamizador de la zona.
Municipio rico en historia, de extraordinarias bellezas naturales, acogedor y referencial, dentro de la montaña leonesa, Cármenes merece una visita demorada, y un apoyo decidido de las Instituciones, a fin de conservar su singularidad y dar cauce a las inquietudes culturales y vitales de sus habitantes.