Lavandera

En mitad de la brevísima cintura que abre El Vallico a las masas de caliza que lo bordean, se sitúa Lavandera, a 6,0 kilómetros de Cármenes, y en altitud de 1.230 m.

Pueblo de antiguas tradiciones, donde se recogió una de las más bellas rondas de mozos que se conocen , “Callejuca, callejuca“ . Una evocación de amor y nostalgia, que sorprendió al musicólogo Miguel Manzano, por belleza melódica y arcaísmo. Su comunicante cometió, sin embargo, un disculpable error: poner en boca de la doncella esta respuesta ... “Es un marinero, madre, que me viene a pretender“ ... En posteriores grabaciones, se indignaría Ignacio Pello + ante lo inapropiado del término, y corregiría con seguridad : “Es un caballero, madre ....” La ronda toma ahora todo su sentido, en este diminuto pueblo de la montaña cantábrica, donde todos los habitantes fueron nobles, lo continúan siendo, y por lo tanto son todos caballeros.

                 “ Callejuca, callejuca,
                  cuántas veces te he rondado
                 y las que te rondaré
                  si no me llevan soldado..”

Esta sola canción justifica a un pueblo. El Coro ´Flor del viento´ de Cármenes ofrece de ella dos versiones, una vocal y otra instrumental, como una de las más bellas melodías populares recuperadas entre el rocío del tiempo.

El nombre de Lavandera parece provenir de un “lugar abundante en lábanas” , o piedras planas utilizadas para el remate de las paredes. Es también el nombre autóctono del simpático pájaro denominado “pajarita de las nieves“ , aunque las posibilidades de este origen parecen escasas. El Becerro, del siglo XIII, ya lo cita como Lavandera. Más adelante, en el Catastro de Ensenada, se escribe Labandera....

Su patrono es Santa Marina, cuya fiesta se celebra el 18 de julio.

Entorno dulce, si los hay, una vieja casona de piedra se convirtió en Albergue, dando así la posibilidad a los visitantes de demorarse por su entorno..., de sumergirse en el verdor de la ribera del arroyo incontaminado, vigilar desde cerca el perfil del llamado ´Orangután ´de Pedrosa, pasear las callejas de la ronda de mozos....

Simbiosis de piedra y verde .... paz para los ojos y luz de pájaros.

 


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