La presencia humana en el territorio de La Mancomunidad, desde la época prehistórica, está suficientemente documentada, por las huellas dejadas por los primitivos pobladores:
La Profunda en Cármenes, La Atalaya y Las Cangas, en el término de Valdeteja, etc.
Arintero. ´Los Castros´. ´Castribudín´. (Próximos a ´La Forqueta´).
Canseco. Actual barrio de ´Palombera´, con la iglesia y el cementerio.
Cármenes.´Cueva Bueyes´. (Habitat castreño del Neolítico) ´El Castrillo´. ´So la Pena el Castro´
Correcillas.´El Castillo´. ´El Castro grande´. ´El Castro pequeñín´. (Ver Julia Miranda, en ´Tierras de León´)
Getino. (Ver Matías Díez, en ´Las riberas del Torío´)
Lugueros.´El Castrico´.
Otero de Curueño.´El Castro del Otero´. (Ver José Avelino Gutiérrez)
Tolibia de Abajo.´La Atalaya´. Cerro ´Tras Castillo´.
Valdepiélago.´El Castro´.
Valdeteja.´El Castrillo´ . ´Solcastro´.
Valverde de Curueño. ´El Castrico´.
Es impresionante la nómina de elementos que certifican el paso del hombre por el territorio, desde la más lejana antigüedad: En una necrópolis, recientemente descubierta e Valverdín, se han hallado fíbulas, aretes, punzones y otros elementos. En la Cueva del Arco, de Valdeteja, aparecieron arcos y flechas. En Nocedo los espeleólogos del GEM rescataron lascas de piedra pulimentada, hachas y buriles. En la ´Mina Profunda´ de Cármenes, se hallaron mazas y cuchillos prerromanos?
Algunos de estos restos pueden verse en el Museo de León (antiguo edificio Pallarés) y en el Museo Paleontológico de la Cátedra de Geografía de la Universidad de León.
Pero la nómina de restos se enriquece con algunos elementos de impresionante valor antropológico: En el Museo Histórico de la Montaña Central (en fase de formación, en el pueblo de Lugueros) se encuentra recogida una gran losa, con inscripciones, que los científicos denominan Ortostato con insculturas, perteneciente a la época del Neolítico. La Junta Vecinal de Genicera conserva, por raro milagro, un ánfora prerromana de madera de tejo, de la que solo existe otro ejemplar en España, en el Museo de Tesoros de los Astures, de Gijón.
El descubrimiento, en otoño del 2006, de esta cueva, situada a gran altura, ha modificado las conclusiones de los paleontólogos sobre la presencia del hombre en la Montaña Cantábrica.
La topografía de esta cueva, y su consiguiente descripción, no ha sido aún finalizada, aunque contamos con las ´impresiones´ de los montañeros, que nos permiten un primer acercamiento. Su principal atractivo estuvo, desde su descubrimiento por Amador García y cuatro compañeros en el hallazgo de dos esqueletos humanos, a los que bautizaron con los nombres de Wenceslao y Ataulfo", uno de uno oso (Cavernero) y varios efectos y adornos de posible ajuar.
Dentro de la cueva se localizaron además dos hogueras, en perfecto estado de conservación. Una junto al segundo esqueleto (Ataulfo), cubierta con una corteza de barro. Otra aún más al interior. ¿Sugeriría este hecho que la cueva fuese habitada, a más de sus posibilidades de enterramiento? Es prematuro adelantar conclusiones, hasta conocer el informe oficial.
Como resumen imposible de esta avalancha de informaciones, podemos puntualizar, esquemáticamente:
?A pesar del acceso a partir del cementerio de La Braña, la cueva está en el terreno de Arintero, (La Peñona, Monte de Utilidad Pública núm. 743) a cuya Junta Vecinal pertenece.
? Fue descubierta y explorada por Amador García (Chiqui) y su grupo de amigos espeleólogos, (Benita Martín, Roberto Alonso, Camino González y Alberto Cifuentes), el 21 de octubre de 2006. Su sorpresa fue enorme, al hallar los esqueletos de dos humanos, más varios huesos de oso, de gran tamaño. Los montañeros no tuvieron muy clara la naturaleza o antigüedad de los restos. Lo pusieron en conocimiento de la prensa y enseguida intervino la Junta de Castilla y León, a través de su Arqueólogo Jefe.
? Una vez realizados en U.S.A. los estudios al carbono 14, se determinó que los dos esqueletos tienen la misma edad, y que se cifra en unos 7 / 8.000 años. (Período del Mesolítico)
? Por el momento no sabemos si eran hermanos, aunque sí contemporáneos. Las pruebas de ADN deberían aclarar este extremo. Tampoco ha trascendido la antigüedad de los restos de Cavernero. Por último, se esperan con interés noticias sobre el collar óseo, con 24 dientes de ciervo perforados, la quijada u otros restos de posible ajuar del ¿enterramiento? Pero, ante todo, una valoración definitiva sobre el hallazgo.
Entretanto el arqueólogo de la Junta cumple con su obligación de informar públicamente del resultado de sus estudios, y las Instituciones ofrecen al municipio de Valdelugueros una reparación por su opacidad y falta de diálogo, resulta ya posible avanzar una conclusión científica de gran valor:
Que los restos humanos de Arintero son los más antiguos hallados hasta el momento en la Cordillera Cantábrica, y los localizados a mayor altitud en toda la península.
Probablemente es el inicio del viaje que el hombre primitivo emprendió para asentarse entre nosotros.
Ver ampliación de estas notas en el libro Cuevas y simas del Alto Curueño. Paraíso secreto Ángel Fierro, verano de 2.008