Damos, en esta sección, unas ligeras pinceladas sobre la presencia del arte románico en las iglesias del sur de la Mancomunidad. Este fue el estilo arquitectónico en que fueron construidos la mayor parte de los templos de la zona, durante la etapa fundacional de sus pueblos, en el entorno de los siglos X al XIII, cuando la mayoría de estas poblaciones comienzan a citarse en los documentos del reino leonés.

Omitimos los conocidos datos diferenciales de los estilos románico-gótico-renacentista-barroco, por no ser este el lugar adecuado, y proponemos al visitante con sensibilidad artística una incursión por las iglesias de los pueblos de la unión de los ríos Curueño/Porma, en el extremo sur de La Mancomunidad. Paisaje feraz y dulce, donde ambos ríos se entregan el uno al otro. Solar artístico de inigualable riqueza, sostenida por la piedad de los pobladores durante cerca de diez siglos.

Cuatro recintos del románico en el bajo Curueño

Ambasaguas de Curueño.– Aunque la fábrica de la iglesia actual es de época barroca, subsisten interesantísimos restos de la primitiva edificación románica: Dos jambas con relieves de sirenas y dovelas de arranque del arco con las figuras del sol y de la luna, de simbología típica románica.

Barrio de Nuestra Señora.- Su primitiva iglesia es del siglo XI ó XII, de cuyo momento se conserva la puerta de poniente, con piedras románicas del templo original. Su imaginería románica (dos Vírgenes sedentes con Niño) han sido trasladadas al Museo Diocesano de León, pero el sacerdote D. Laurentino – César López + ha tallado una réplica de la Virgen de Barrio I, de gran expresividad y belleza.

Barrillos de Curueño.- Dos poblados medievales, Santa Justa y Santa María, dieron origen a Barrillos, cuya iglesia actual es barroca, del siglo XVIII. Pero la imaginería del interior delata un primitivo enclave románico, sobresaliendo una Virgen con el niño sentado, con un libro bendiciendo, del siglo XIII.
Además, en la Ermita de la Virgen de las Nieves, del mismo pueblo, encontramos una ingenua y delicada talla de la Virgen de las Nieves, del siglo XIV, (románico tardío), además de un impactante Crucificado popular, de los siglos XII / XIII

Santa Colomba de Curueño.- Su iglesia es una auténtica joya, tanto en el exterior como en el interior. La fábrica es de mampostería, de estilo predominantemente barroco, aunque su bóveda de cañón y las piezas románicas y góticas que alberga, indican una antigüedad anterior de varios siglos. Tallas románicas y góticas policromadas, pinturas, retablos barrocos, cruces procesionales y campanil del coro… convierten a esta iglesia en un verdadero Museo de estilos.

Más allá de nuestros límites

Como señaló el sacerdote D. Laurentino – César López +, la ruta del románico en el bajo Curueño no termina en estas cuatro muestras. En los vecinos Lugán, Vegaquemada, Candanedo, Cerezales del Condado, Colle y los pueblos de Las Arrimadas, las fábricas de las iglesias y ermitas pertenecen inconfundiblemente al románico popular, así como una proliferación de tallas de la misma época.
Ya cerca de Boñar, encontramos restos preciosos en la iglesia de La Mata de la Riba, donde el párroco conserva “como oro en paño”, una ingenua y preciosa virgen románica policromada, aún desconocida para los depredadores del arte?
Vestigios de una época de religiosidad, donde ingenuos artesanos populares dejaron su impronta, y cuya ruta ascensional proponemos a los amantes del románico. Ruta para sentir y ver, enhebrada en la línea del río.