La Casona

La Casona

Hablar de Barrio de Nuestra Señora es topar con un topónimo de raíz fronteriza, (pues ´barrio´ es palabra árabe, que significa aledaño o poblado vecino a un castillo) , y a la vez cobijado bajo la tutela de la Virgen.

Títulos que ostenta gallardamente, desde la etapa altomedieval, de la que es vestigio su primitiva iglesia románica, bajo la advocación de la ´Virgen de Barrio´ , convertida, en el primer cuarto del siglo XVI en su actual iglesia. Ha sido primorosamente restaurada en los últimos tiempos, y contiene varios restos del primitivo templo románico, del siglo XI. Este pasado queda patente en una ventana original, que ha quedado empotrada en la actual fachada, como reliquia de tiempos pretéritos…

Encuentro rio Curueño y Porma

Encuentro rio Curueño y Porma

El que fuera antiguamente barrio de Ambasaguas, y también barrio de un castillo o torreón de los que coronaban el monte que da al Porma, utiliza de preferencia el canto rodado para sus construcciones, y el adobe en las casas de mayor humildad.
Hay que reseñar, como modernas dotaciones del pueblo, su flamante polideportivo, con todas las instalaciones necesarias, el reciente asfaltado, la urbanización de los terrenos vecinos al templo, o la existencia de antiguas Casas Señoriales, como ´La Casona´. De ´La Casona´ diremos enseguida que no se trata de un antiguo convento, como afirman algunos, sino de un edificio civil, de segundones de la familia de los Guzmanes, señores de esta zona. Sus dos escudos nobiliarios corresponden al apellido ´Lorenzana´, y los ancianos de Barrio recuerdan aún a su último habitante, que imponía respeto, quizás miedo, a la chiquillería, aferrado a los muros del viejo caserón.
Decíamos que la iglesia es un museo de arte, que arranca del románico popular, inexplicablemente conservado durante cerca de diez siglos. Su interior merece una visita demorada, una vez que los ojos se han saturado de la belleza de la vega, el reflejo del agua desde el puente que separa Barrio de Ambasaguas, que une a ambos pueblos en la despedida del Curueño, donde forman la clave del ´triángulo mágico´ de la unión de las aguas.

Iglesia Barrios de Nuestra Señora

Iglesia Barrios de Nuestra Señora

El interior es un prodigio iluminado, como si se alumbrase con un calidoscopio de pedrería, y mantiene visibles joyas del arte religioso:

  • Un retablo barroco policromado, del año 1638.
  • Una talla del ´Cristo de la Vera Cruz´, original de Miguel de Aráiz. (año 1614)
  • Una talla de ´Nuestra Señora de Barrio´, en la capilla lateral derecha, del siglo XIII.
  • (Se trata de una réplica realizada por D. Laurentino-César López +, párroco de la iglesia, pues la original se encuentra en el Museo Diocesano de León, al igual que otras piezas de su imaginería)
  • Una pila bautismal, gótica.
  • Una Cruz Procesional de plata, del siglo XVI, en estilo flamenco.
  • Tres Vidrieras policromadas, en las que el gran vidrialista, Luís García Zurdo vertió un prodigio de arte, un tratado de teología, el simbolismo de la gracia, realizadas para esta iglesia en el año 1999.
  • Pinturas, tapices, restos del Monumento y un espléndido archivo parroquial, amorosamente ordenado y clasificado por D. Laurentino,+ de cuyas noticias nos hizo partícipes en su libro “Porma-Curueño: los pueblos de la confluencia a través de los archivos parroquiales”

Como decíamos, solo por esta iglesia merece la pena un viaje a este territorio del bajo Curueño, cuya fiesta patronal es (como no podía ser de otro modo) el día 15 de agosto, o de La Asunción.
Barrio de Nuestra Señora ha resistido mejor que otros pueblos el azote de la despoblación. Sus antiguas y modernas bellezas hacen que resulte un enclave imperecedero.