Raíces

Me llama tu tierra
y me llama el agua..


Hay aquí raíces
que tiran del alma.

Pilar Fernández García
Del poema ´A mi pueblo´.
Publicado en el núm. 81
de la revista ´La Mata de Curueño.
Un pueblo que nos une´
.
(Primavera, 2.001)

- ¿"Dónde se unen el Porma y el Curueño "? -

- "Depende" -

le contesta un niño a Julio Llamazares, que está a punto de iniciar la ruta del ´Río del olvido´, acodado al pretil del puente que separa Ambasaguas de Barrio de Nuestra Señora.

Pues los caprichos de la naturaleza y del hombre hacen que ambos pueblos se disputen este privilegio, por más que Ambasaguas lleve ventaja en el terreno de la toponimia. Y si paseamos por la zona con la necesaria demora y atención, pronto advertiremos un tercero en discordia, Devesa de Curueño, cuyas casas avistan los ríos, en el momento (¿tierno, épico, geográfico?) que ambos unen sus corrientes, camino del mar.
De modo que estamos en presencia de un ´triángulo mágico´, asentado entre el verde y el agua. El río Curueño, que nace en Vegarada, a 1.560 metros de altitud, abandona su individualidad unos 48 kilómetros más tarde, precisamente aquí, arropado por los pueblos más bajos del municipio, en un paraíso de sotos y praderas, fuentes y acequias, lomas suaves y campos de cultivo. Es un breve universo, donde la majestad de las cumbres ya se ha dulcificado, que en tan escaso espacio físico asume todos los registros de la belleza. Restos del pasado apuntan las peripecias de una larga historia, y el sopor de la respiración rural conserva aquí todos los aromas del olvido.

Con el ingreso del Municipio de Santa Colomba de Curueño en la Mancomunidad, se cierra el círculo de esta agua casi mineral, esta corriente que vivifica todo el territorio, como cordón umbilical que le confiere su unidad, por encima de compartimentos administrativos. El río Curueño tiene cabida desde ahora entre los límites de la Mancomunidad.

Unión de los ríos Porma y Curueño
"Suma de Aguas"

¿Dónde se unen el Porma y el Curueño? Sencillamente en este triángulo invisible de sotos y riberas, en que se ensancha la mirada y las aguas nos bañan el corazón.

Coordenadas de una geografía de verde y agua

Dicen los geógrafos, al referirse a Santa Colomba de Curueño, y sus ocho núcleos de población, que el municipio está ubicado en un estrecho valle de pastizales en la parte sedimentaria del río Curueño. Durante el Cuaternario, el río ha modelado, mediante la divagación lateral de su cauce, este valle fluvial, plano, entre las laderas laterales que lo separan del Torío y del Porma.

Ermita de Santa Ana
"Primavera del mundo"

A medio camino entre León y La Vecilla, en el entronque de montaña y ribera, Santa Colomba es un punto estratégico, donde no se sabría qué admirar más : Su exuberante manto verde, el omnipresente fluir del agua, los pueblos extendidos a la vista del río, cabañas de vacas en blanco y negro, auténticos rebaños de cigüeñas que hormiguean los prados y señorean las espadañas, ermitas, castillos, casas solariegas, labras heráldicas, rutas, festividades....

En un repaso técnico a sus características, nos acercamos al ´ATLAS DE LEÓN´, de donde aportamos estas estadísticas:

Altitud
Pueblo más alto: Pardesivil con 965 m.
Capital del Concejo: Santa Colomba de C con 931 m.
Pueblo más bajo: Devesa de Curueño con 870 m.
Superficie y distribución de la tierra
9.145 hectáreas

Terreno forestal: 47,09 %
Prados y pastos: 33,03 %
Tierras de cultivo: 9,45 %
Otros: 10,43 %
Tierras de cultivo
Regadío: 648 hectáreas
Secano: 217 hectáreas
Terreno forestal
Monte maderable: 407 hectáreas
Monte abierto: 2.875 hectáreas
Monte leñoso: 1.025 hectáreas

Las especies forestales de este dominio son las típicas de ribera: Chopo, álamo, roble melojo, encina, fresno, sauce, endrino, y últimamente los pinos de repoblación. A nivel más bajo una insidiosa invasión floral recorre los caminos y festonea los sotos que dan al río, entre la cual señorean las hierbas altas y merece destacarse las orquídeas, en todas las variantes del esplendor.

Río, fuentes y acequias. Población

El municipio de Santa Colomba ocupa, pues, la ribera inferior del río Curueño, aguas abajo de La Vecilla, y en su término hormiguean las fuentes a cada paso. Bastará, para demostrarlo, repasar las que se encuentran en el término de La Mata de Curueño, entre las cuales : La Requejada, La Matalavara, Los Caños, El Corcho, El Fullascal, Laguna el Gallo, el Candanal, La Llamosa, El Mayoralgo, o El Cubilón.... Por no hablar de las tres fuentes públicas del mismo pueblo y el dédalo de presas, acequias, regatos y puntíos que afloran el agua, la trasladan y distribuyen como homenaje de dulzura, por todos los rincones del territorio.

Acequia de riego
"Camino de agua"
Casas de adobe
"Materia original "

Solo un pequeño arroyo aborda el Curueño dentro del término municipal: Es el arroyo Bejil, que nace en Las Corollas (1.301 m.), avistando el Torío y se entrega al Curueño entre La Mata y Santa Colomba.

El poblamiento tiene bases antiguas, como observamos en la aparición de una pequeña estela vadiniense, de la etapa de la romanización, en el pueblo de Barrillos.
Los despoblados de que hay noticia no son muchos, pero de rastro histórico incontestable : Así el núcleo romano de ´Fructa Aripa´, junto al castillo de San Salvador, o el probablemente prerromano de ´Cesnera´, que aparece citado en un documento de 1.197, mantienen memoria en la diplomática leonesa, aunque no nos resulten conocidos sus exactos emplazamientos.
Por los datos disponibles, se constata que la zona tuvo una población estable, durante siglos, rondando los 1.600 habitantes. Es en los últimos cien años cuando asistió también el Municipio a la indeclinable y funesta despoblación del entorno rural en España, como certifican estas cifras:

Población año 1.900:1.658 habitantes
Población año 1.950:2.199 habitantes
Población año 1.996:711 habitantes

Esta estadística implacable (no por general menos calamitosa) hace que la edad media de la población alcance ya los 52 años, 10 por encima de la media provincial. Son datos que demuestran poca sensibilidad de los Poderes para con el mundo rural, al apostar por un modelo de desarrollo urbano, que ignora valores milenarios. Los hijos de esta tierra no han olvidado, sin embargo, sus raíces: Una estadística fiable nos permite asegurar que durante los veranos la población se multiplica hasta alcanzar las 2.500 personas.

Debe decirse, sin embargo, que la modesta cifra de habitantes estables convierte al municipio ¡en el más poblado de la Mancomunidad!. Son solo paradojas de una funesta tendencia que se hace necesario revertir.

El trazo grueso de la historia

Muy interesante sería abordar el rico panorama histórico de este Concejo, antiguamente llamado ´Concejo del Curueño´ y ´Valle del Cuueño´. Pero los estrechos márgenes de este medio no nos permitirán más que un brevísimo esbozo. El trazo grueso de un conocimiento necesario y enriquecedor.

Desde la primera Edad Media el territorio estuvo erizado de castillos y torreones, mudos testigos de su valor estratégico. Al ya conocido Castillo de San Salvador, frente a Santa Colomba, deben añadirse una serie de torreones de vigilancia, en las laderas dominantes, como el de La Mata de Curueño o el de Pardesivil. En casi todos los pueblos se mantiene el topónimo de ´El Castillo´, que corrige los olvidos del tiempo, reducidos a ruinas.

Un poco más tarde, el ´Becerro de Presentaciones´ de la catedral de León, del s. XIII, encuadra al territorio en el ´Arciprestazgo de Coruenno´, con 44 iglesias de otros tantos pueblos.

En el plano civil, el Concejo del ´Valle del Curueño´ (que comprendía los terrenos entre La Cándana y Devesa de Curueño) formó parte, con muy variadas vicisitudes, del señorío de los Guzmanes. Los enlaces de esta rama nobiliaria hacen que a partir del siglo XVIII el dominio territorial y administrativo esté en manos del Señorío de la Casa y Estado de Toral, gobernado desde un palacio solariego que la familia tenía en Vegas del Condado.

Esta situación de señorío civil queda visible en los innumerables blasones de los distintos miembros y allegados de esta familia, desperdigados en Devesa de Curueño, Barrio de Ntra. Señora, Barrillos, Santa Colomba o Pardesivil, y que corresponden a administradores o segundones de la rama central. Sus residencias mantienen en algunos casos el antiguo empaque de ´casas solariegas de carácter rural´, entre las cuales son significativas ´La Casona´, de Barrio de Nuestra Señora, (con los blasones de los Lorenzana, segundones de los Guzmanes, y que nunca fue Convento, como algunos afirman) o los edificios señoriales de Devesa (1.787, apellido de los Robles), Barrillos, Santa Colomba o Pardesivil...

Las Ordenanzas del pueblo de Pardesivil - felizmente recuperadas - dan fe de los tributos señoriales que complementaban en los siglos pasados a los reales (Alcabalas) y a los eclesiásticos (Diezmos, Primicias y Votos...). Estos derechos del Señorío se dividían entre ´Foros del monte´ y ´Foros de vegas´.
Además, en un manuscrito del siglo XIV, de la abadía de San Isidoro de León, viene registrado como Fuero de Curueño, una relación de derechos del abad sobre "nuestros vasallos de Curueño". (Fuero núm. 131 de la Abadía de San Isidoro).

Con esta maraña impositiva, añadida al casi monopolio que los Señores tenían sobre la pesca, los habitantes de estos dominios sufrían una onerosa explotación por llano, monte y agua, que el Nuevo Régimen eliminó, a lo largo del siglo XIX.

Nuestra apresurada incursión por la historia finaliza aquí, señalando los recientes trabajos que Anastasio Alonso Gutiérrez redactó para la revista ´La Mata de Curueño. Un pueblo que nos une´, y el libro, de próxima aparición, del sacerdote D. Laurentino César López. Dada su alta cualificación, es de esperar que su contenido aporte interesantísimas noticias sobre la zona.

Formación y pujanza del municipio actual .

Ayuntamiento de Santa Colomba
"Casa común"

Escudo del Ayuntamiento de Santa Colomba
"Heráldica"

Cuando en el año 1.837 se configuraron los modernos Ayuntamientos, Santa Colomba de Curueño lo fue con el número 22, e incluía los pueblos de La Cándana y Sopeña, que posteriormente pasaron a La Vecilla.

El municipio pasó a tener, finalmente, ocho núcleos de población: Ambasaguas, Barrillos, Barrio de Nuestra Señora, Devesa, Gallegos, La Mata, Pardesivil y Santa Colomba, todos con el apellido de Curueño.

No resulta sencillo trazar la línea divisoria entre montaña y ribera. Territorio fronterizo, podría decirse que estamos ya en plena ribera, pero avistando siempre la montaña, con las míticas cumbres de Peña Valdorria y Cueto Ancino en el horizonte. Las propias construcciones participan de este mestizaje, pues es muy frecuente ver cimientos y bases de cantos rodados, con superposición de adobes hasta el remate de las casas.
Todos los pueblos, como ramas de un tronco común, participan de idénticas raíces y tradiciones. Se asientan en el centro de la vega, dando cara al Curueño. Hicieron uso, hasta hace muy poco tiempo, de hábitos ancestrales, como el Concejo Abierto, la Hacendera, (o trabajo comunitario), el sorteo de los tajos de leña, (o ´Las Suertes´), los cultivos del lino, la menta,... la celebración de romerías y fiestas populares (como la Romería de Santa Ana, en Santa Colomba, o el pregón de fiestas del Corral de Sopejas, en La Mata...), la pasión por los deportes autóctonos, como la Lucha leonesa o los Bolos....

En las Boleras - felizmente recuperadas - , no se ´birla´, acercándose más a los hábitos montañeses que a los de ribera. Los luchadores toman el cinto, sin embargo, por la Ribera, en el ancestral desafío del "¿Hay quien luche?".

A pesar del ya comentado azote de la despoblación, los pueblos se afanan por encauzar su futuro, superando el sombrío presente de las comunidades rurales. Con un enfoque prioritariamente ganadero, ya no se dan en el territorio superficies amplias de cultivo, en que se cosechaba el lino, la menta, las alubias, el lúpulo, las ramas de robles y chopos, semilla de remolacha, las patatas, la hierba..., para convertirse en pastizal ( 2.093 hectáreas ).
En estas vegas de privilegio coexistían, como detallan las Ordenanzas de Pardesivil, hasta ocho veceras comunales por cada pueblo, a saber: Vacas, yeguas, jatos, marranos, bueyes, cabras, corderos y marones. Todo un universo pastoril de proximidad, del que restan unas 1.500 cabezas de ganado vacuno, unas 1.800 de ganado ovino, y aproximadamente 400 cabezas de porcino.

El municipio cuenta con cinco cotos privados de caza, instalaciones deportivas y servicios varios, que permiten augurar un freno a la emigración y una base para el futuro desarrollo.

Un reguero de monumentos religiosos (iglesias, ermitas...) y civiles (casas señoriales, restos heráldicos...), una incalculable riqueza artística refugiada en las iglesias (imaginería, tallas, pilas bautismales, vidrieras, cálices, ornamentos, retablos...) dibujan el verdadero esplendor del territorio. Lo convierten en un desconocido y multicolor museo de patrimonio, lleno de joyas imprevistas, escorzos de arte y de fe que reposan tras la penumbra de los muros.

Pero el territorio exhibe en la actualidad otros timbres característicos de un resurgir que se afianza:

El antiguo ´Valle del Curueño´ se abona, pues, a la cultura y las tradiciones, como elementos aglutinantes y superadores de las actuales carencias. En un salto al futuro, se asoma incluso a la ´Red´, participando en pie de igualdad con otros parajes del mundo. Lo hace a través de sus páginas Web:

http://alojados.lesein.es/aytostacolomba (Web municipal)
http://www.lamatadecurueno.es.vg (Web de La Mata de Curueño)

Escultores de prestigio, como Amancio González, Ángel Casas o Laurentino César López convierten la materia en figuras casi animadas...
... Pedagogos, investigadores, escritores o religiosos… no dejarán que sobre el río se cierre el olvido.

El espacio nos acota el terreno. Daremos, sin embargo, más amplias noticias, en los comentarios de cada pueblo.

Queda aquí escueta constancia de algunos hitos sobresalientes de este Concejo de la dulzura, anclado al borde de la unión de los ríos.

 

 

Inicio

 

 

Agradecemos su colaboración con cualquier comentario o sugerencia que puedan mejorar esta página.
Para ello ponemos a su disposición nuestro buzón electrónico: info@mancomunidadcurueno.com


© 2001
Contenido: Mancomunidad del Curueño
Edita: Merkasi, S.L.

 

Pardesivil La Mata de Curueño Santa Colomba de Curueño Gallegos de Curueño Barrillos Ambasaguas de Curueño Barrio de Nuestra Señora Devesa de Curueño 79,112,205,142" href="lamata.htm" target="_blank" alt="La Mata de Curueño" title="La Mata de Curueño"> Santa Colomba de Curueño Gallegos de Curueño Barrillos Ambasaguas de Curueño Barrio de Nuestra Señora Devesa de Curueño