Valdelugueros

Presentación

Del municipio de Valdelugueros podría decirse, si se disculpan las hipérboles, que es un paraíso diseñado entre ríos. Su corriente matriz es el Curueño, que inicia su andadura en la llamada Vega de Coruñón, aguas arriba de Redipuertas. Allí se unen el río Pinos, que llega por la izquierda y el reguero de la Carva, por la derecha, desde el nevero de Vegarada. En este mágico emplazamiento, donde se asienta un ignorado pontón romano de la Calzada de Vegarada, el Curueño adquiere ya su nombre y se convierte – lo dijo Julio Llamazares – en nuestro ´Río del olvido´.

Logo - Valdelugueros Huellas del paraiso

Logo – Valdelugueros Huellas del paraiso

Olvido que no afecta por igual a todos. Sí, ciertamente, a instituciones y poderes, que desatendiendo las enormes riquezas de estos valles – hombres, historia, cultura, folklore, paisaje, agua, pastos, minerales – dieron en atender tan solo a una engañosa industrialización de las grandes ciudades y sus aledaños, olvidando los espacios rurales del país, y singularmente los enclaves de la montaña central leonesa. Así, con esta modesta aunque firme denuncia de su olvido, abrimos esta página del municipio en que belleza e hidalguía son consubstanciales.
Hablábamos de ríos, y por tanto conviene estar atentos al fluir de las aguas. En su breve camino por este municipio, al que vertebra desde su nacimiento hasta salir a Valdepiélago bajo el nombrado Puente de Los Verdugos, el Curueño recibe otros afluentes subsidiarios que lo enriquecen: Así el impetuoso Río de Faro, una de las corrientes más hermosas de la montaña cantábrica. Llega por la izquierda en Redipuertas, descendiendo entre guijarros desde Huevo de Faro y encaminado por abedules.

Ayto. Lugueros

Ayto. Lugueros

Más abajo le llega otro milagro: Es el Río Labias, de nombre prerromano, que recorre como una brisa el valle de Redilluera y Llamazares. Luego el Reguero de las Tolibias, el Arroyo de Villarías, el de Valverde o el solitario Arroyo Vargas… Una sucesión de pequeñas corrientes que fertilizan y dan dulzura al territorio, flanqueado en gran parte de su superficie por el fragor de la caliza.
Esta circunstancia condicionó que desde los albores de la romanización los ingenieros completaran la vertebración del territorio en torno a las vías de agua: guiaron las calzadas por los márgenes de las corrientes, salvaron su cauce mediante puentes y pontones, taludes y terraplenes, para completar la obra de la naturaleza, al servicio del hombre.
Y junto con el agua, no es posible olvidarnos de ningún modo de los farallones calizos que se encadenan en todo el tercio inferior del término, y de nuevo en la altura de Vegarada abriendo hoces, dibujando cuevas de las que deberemos dar cumplida noticia, elevando picachos que desafían la vista, estrechando los pasos hasta tornarlos inverosímiles…

Sus mayores alturas se hallan en Pico del Huevo de Faro, (2.156 m.), que preside una zona glacial en lo alto mismo de Vegarada. Da vista a Asturias y a sus pies solo reina el silencio. Pico Solano (2.000 m.) El mítico Bodón, que comparte con Cármenes, ya que se trata de un macizo que une ambos municipios (1.960 m.) Por el sur se alza el vigía de Cueto Ancino, en el que la caliza amontonó escalinatas vertiginosas y hace de mirador hacia las tierras bajas. Hay que decir que la zona este del municipio se encuentra protegida en el inventario de espacios naturales del ICONA, dentro del Área de la Reserva Nacional del Mampodre.

Caballos - Frente al Bodón

Caballos – Frente al Bodón

Naturaleza apasionada y bravía, es la primera dimensión que viene a la vista, cuya grandeza se resume en solo 143,5 km2. De estos dominios seleccionaron los expertos algunos puntos de Interés Biológico/Geológico, (PIB y PIG) y son la Cueva de Coribos, las lagunas glaciares de Vegarada y las Hoces de Valdeteja…. Escasas muestras de un universo de bellezas que aguardan tras cada vuelta de los caminos.
Como elemento primordial de su patrimonio natural hay que citar su imponente red de Cuevas y Simas, debidas a la particular orografía kárstica del entorno. Este aspecto tan atractivo para espeleólogos y montañeros ha sido objeto de un amplio estudio, coordinado por Ángel Fierro, que se titula “Cuevas y simas del alto Curueño. Paraíso secreto” (2008)

La riqueza histórica del territorio

Solar privilegiado por los reyes, desde la etapa inicial de la reconquista, formó parte desde entonces de la Hermandad de los Argüellos, del que es su primera Tercia.

Anotaremos, como dato de particular relevancia, que aún se conservan en el municipio debidamente localizados y descritos un total de veinticuatro escudos heráldicos, o labras en piedra, correspondientes a la generalizada nobleza rural del Concejo. No hay en punto alguno de nuestra geografía tal acumulación de rasgos distintivos de nobleza. Sus apellidos y armas han sido magistralmente descritos por la investigadora de Lugueros, María del Carmen Orejas, en su libro referencial Mancomunidad del Curueño. Historia, hidalguía y Armería en piedra.

Como indicativa descripción de los vestigios históricos y culturales aún visibles, que constituyen su patrimonio, anotaremos los siguientes:

  • Casonas blasonadas en casi todos los pueblos del municipio, con un total de veinticuatro labras.
  • Un dédalo de puentes romanos, medievales y de la edad moderna, que jalonan la Calzada romana de La Vegarada.
  • Tramos de la Calzada en buen estado de conservación, junto con otros casi borrados, que precisarían actuación urgente. Ruta magnífica de senderismo, si fuera debidamente habilitada.
  • Molinos tradicionales de gran interés, con especial mención para el de Lugueros (de tres plantas) y el de Cerulleda, donde vivió y murió el escritor Jesús Fernández Santos.
  • Iglesias y ermitas de varias edades, pero con la simplicidad y estilo del llamado románico popular leonés, que contienen muy importantes obras del arte religioso.
  • La Casa solariega de la Dama de Arintero, en este pueblo.
  • El Museo paleontológico de Llamazares
Lugueros (Manuel Martín)

Lugueros (Manuel Martín)

Carecemos de espacio para ubicar aquí los emplazamientos de otros restos históricos de gran interés, como los despoblados, los castillos y torreones, los monasterios…,tema tan amplio que precisa de otro soporte. Anotaremos, por el contrario, una característica fundacional del territorio, en la etapa de romanización: fue la ingente cantidad de aclarados realizados entonces a los bosques que cubrían el territorio. Se hizo mediante la quema generalizada, y la toponimia se encarga de darnos los detalles, con el concurso del término latino´Bustum´, del verbo ´burere´ = quemar. Así ´Bustiambre´´Bustisordos´ y ´Bustarquero´, en los terrenos de Cerulleda y Redipuertas, o ´Busticela´, sobre Lugueros.

Al patrimonio natural e histórico podemos añadir la riqueza etnográfica del municipio. También aquí se multiplican los rastros de una cultura autóctona, visibles en los restos de molinos, caleros, aperos y utensilios de la autosuficiencia. El Ayuntamiento de Valdelugueros trabaja actualmente en la puesta a punto de un Museo Histórico de la Montaña Central, que recoja y valorice estos elementos patrimoniales, con un sentido didáctico, explicativo de los procesos y modelos de vida tradicionales.

La dimensión cultural y espiritual

Algunos de los interlocutores de estos pueblos estiman, a pesar de lo dicho, que el rasgo característico del municipio habría que buscarlo en una dimensión estrictamente cultural y espiritual.
En el primer aspecto, se pueden considerar como de extraordinaria importancia las manifestaciones de su cultura autóctona (la cultura inmaterial). Así, la legendaria de la zona, (mención específica para el tema de La Dama de Arintero), la innumerable relación de canciones, bailes, cuentos, romances, y cantos religiosos o ceremoniales que los investigadores han conseguido recuperar…. de entre los pliegues del olvido.

Aún resulta posible rescatar restos dispersos, si se tiene la suerte de obtener la confianza de algún anciano, depositario de esta cultura ancestral basada en la oralidad.
En el aspecto de la religiosidad, son numerosos e importantes los hombres y mujeres de estos valles que tomaron el camino religioso, profesando los votos de las diversas Órdenes y alcanzando en ellas un reconocido prestigio por su sabiduría y espiritualidad. Otros se dedicaron a la enseñanza, donde han dejado imborrable recuerdo:
De entre ellos los Padres Getino y Arintero, autoridades de su tiempo en las ramas teológicas y morales, o el célebre maestro de Tolibia, D. Pedro García de Robles, a quien sus alumnos levantaron una estatua en el año 1916, que es, al decir de Julio Llamazares, el primer monumento mundial a un maestro.

Iglesia de Arintero

Iglesia de Arintero

El amplísimo cancionero religioso de las parroquias, sus cinco pendones celosamente conservados y restaurados, las cofradías aún activas en varios pueblos y otros elementos indicativos, son indicios suficientes para pensar en la certeza de este diagnóstico.

Incidiremos, por tanto, en la conocida precariedad de infraestructuras y servicios, que culmina en la precaria cobertura de telefonía móvil y acceso a Internet, la modestia de su red comercial, o el deficiente aprovechamiento de su enorme potencial turístico. Solo en los últimos tiempos se está potenciando como se merece su inigualable zona de esquí de Riopinos, que pertenece a la Estación de San Isidro, por la vertiente del Curueño. La mayor cercanía a León es un aspecto ventajoso respecto a la zona del Porma. El municipio se ha dotado, además, de una ruta de esquí de fondo, en las alturas de Vegarada. Una impresionante red de rutas de senderismo cruza el territorio, en todos los sentidos, con ofertas para todo tipo de sensibilidades.

El reflejo de una antigua hidalguía

En este solar de las cabeceras de los ríos, la historia comienza de nuevo, a pesar de los olvidos institucionales, en el momento que sus escasos habitantes (Valdelugueros cuenta con un censo de 491 h.), levantan la cabeza y deciden reivindicar sus propias raíces: El orgullo de sentirse libres, el timbre de nobleza nunca desmentido, las epopeyas de que fueron protagonistas en el pasado: Arriería, trashumancia, vertebración comunal de enorme riqueza organizativa, habilidad para el comercio reflejada en sus ferias ancestrales, potente vida espiritual.
Las gentes de estas fronteras están atentas a que aflore una nueva memoria: la recuperación plena de sus señales de identidad, base indispensable para conseguir progreso y acomodo en el concierto de todos los pueblos´

El Municipio de Valdelugueros Tiene una superficie de 143,47 km² y una población de 568 habitantes (2012).Estos son los signos y símbolos representativos de su identidad histórica y cultural: